Iniciativa junto al Banco Mundial: Think Blue powered by Virtual Educa

Visto desde el espacio, nuestro planeta aparece como una esfera azul; el agua cubre más del 70 por ciento de la superficie de la Tierra mientras la economía oceánica impulsa el comercio mundial, contribuyendo anualmente con alrededor del 3% -o unos 1,5 billones de dólares- al valor agregado mundial.

Para el año 2030, la OCDE estima que las industrias basadas en el océano habrán duplicado su contribución al PBI mundial. Este crecimiento conlleva un riesgo y nos plantea una encrucijada. Sin un esfuerzo concertado para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente marino, las crecientes amenazas a la salud de los océanos podrían poner en peligro los beneficios del espacio marino para las generaciones futuras. La buena noticia es que todavía no es demasiado tarde para actuar.

‘Pensar en verde’ fue la frase de moda de la última década, cuando países y empresas despertaron por igual su responsabilidad compartida hacia la sostenibilidad. Llegó el momento de agregar otro color a la paleta: el azul.

En este sentido, Virtual Educa se une a la iniciativa del Banco Mundial y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) para desarrollar un proyecto que fomente globalmente el pensamiento azul. En una primera etapa, desarrollará la plataforma Think Blue U para la la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECS), para luego ampliar su alcance y contenido y extenderla a todo el Caribe y la región de América Latina, así como al sudeste asiático y otras latitudes en etapas sucesivas.


Entrevista a Pawan Patil, economista senior del Banco Mundial

El MAGAZINE entrevistó a Pawan Patil, economista senior del Banco Mundial y experto oceanográfico quien lidera desde aquella institución la iniciativa Think Blue U.

¿Qué es la economía azul y por qué es tan importante para la humanidad?

Mucha de la atención que ha sido puesta en este término -la economía azul- emerge de la conferencia RIO+20 que tuvo lugar en Brasil no hace mucho tiempo. Allí, varios gobiernos y ciudadanos fueron consultados sobre qué es la economía azul y cuál es su real importancia. Como resultado de ese interrogante, que también estaba en el pensamiento de ministros de economía y directivos de bancos centrales de la región del Caribe y del Grupo de Trabajo sobre Desarrollo del G20, organizaron un encuentro en el FMI e invitaron a otros participantes, incluyendo al Banco Mundial y el Commonwealth, entre otros, para iniciar un debate en torno de este tema. Así fue como el Banco Mundial terminó siendo seleccionado para dar respuesta a esta misma pregunta: ¿qué es la economía azul y por qué es tan importante?

Pues bien, podríamos definirla como una economía sostenible para los océanos. ¿Y qué significa esto? Simplemente, una economía donde la riqueza de los océanos está en equilibrio con la salud de los océanos. Dicho de otro modo, cuando las instituciones públicas y privadas obtienen algún valor económico proveniente de los océanos deben tomar conciencia de que no podrán continuar haciéndolo si no preservan su valor principal: la salud oceanográfica. Si no preservamos la vida y el estado natural de los océanos no alcanzaremos la riqueza que los océanos nos pueden ofrecer. Esa es la definición de economía azul.

¿En qué consiste la iniciativa Think Blue (Piensa en Azul) que está liderando en el Banco Mundial?

Think Blue fue concebida por un grupo de ciudadanos preocupados, líderes pensadores alrededor del mundo y promotores de los océanos. Ese grupo se llama Think Blue Group. Sus integrantes se dieron cuenta de que si la gente alrededor del mundo no llegase a comprender lo fundamental que son los océanos tanto para la generación del oxígeno que respiramos como para el crecimiento futuro de las economías de los países, las generaciones futuras podrían desaparecer como sociedad.

Así fue como la iniciativa Think Blue fue concebida como un medio innovador para promover la educación sobre los océanos, con el respaldo del Banco Mundial y otras instituciones. Con esta determinación, un grupo de expertos recorrió el mundo buscando una entidad u organismo que estuviera relacionado con la educación, la tecnología y otras prácticas y que pudiera convertirse en un socio y pilar con el que trabajar de forma colaborativa para extender este concepto globalmente. En esta búsqueda, descubrimos Virtual Educa. 

Cuando observamos el accionar de Virtual Educa en América Latina y el Caribe y sus ramificaciones que se extienden cada día y de forma veloz, el grupo de socios que conformamos la iniciativa nos dimos cuenta de que Think Blue se beneficiaría tremendamente si estuviera motorizada por Virtual Educa. Vimos de lo que Virtual Educa era capaz, generando fuertes alianzas de colaboración público privada en favor de la innovación educativa con uso de las tecnologías digitales. Entonces, junto a Virtual Educa no solo podremos impulsar la innovación educativa con respecto a los océanos desde y para nuestra región, sino para todo el mundo. 

¿Cómo aventura este trabajo en conjunto del Banco Mundial con Virtual Educa? ¿Cómo visualiza el funcionamiento de esta plataforma?

En el Encuentro Internacional Virtual Educa Colombia 2017, Virtual Educa anunció sus intenciones de actuar globalmente y virtualmente. Think Blue es una iniciativa que permite y da soporte a Virtual Educa para actuar en estos dos modos. Imaginamos una plataforma que tecnológicamente nos permita reunir contenidos -muchos de los cuales ya están disponibles de manera dispersa- y realizar un trabajo de curaduría para seleccionar los de mayor calidad sobre educación de los océanos. Los contenidos serían presentados por Think Blue powered by Virtual Educa y distribuidos en red para llegar, en primer lugar, a decenas de millones de estudiantes de nivel primario, secundario y jóvenes; luego, a las ONG y la sociedad civil; y a funcionarios del sector público -desde jefes de Estado hasta ministros de economía, planeamiento, medioambiente, educación, TIC. De esta manera, buscamos asegurarnos que los contenidos de la plataforma se difundan y se encuentren disponibles siempre, especialmente para que las personas responsables de tomar decisiones, tomen mejores decisiones basadas en conocimiento y saber.

Por otro lado, es importante que los estudiantes primarios y secundarios comprendan los motivos por los que ellos también deben comenzar a pensar diferente y pensar en azul. Al analizar las tendencias futuras de empleo, organizaciones como el Banco Mundial y la OCDE han descubierto que el conglomerado marítimo y costero será la fuente de un gran número de nuevos empleos en los próximos 20 a 30 años. ¿Cómo se traduce este pronóstico en la educación futura de las nuevas generaciones? Es cierto que debemos preparar a los jóvenes en los conocimientos básicos -lectoescritura, comprensión de textos, matemáticas- pero también debemos hacerlo en habilidades para los nuevos tipos de trabajo que existen en el espacio marítimo y que quizás no estén visualizando como posibilidad. Por este motivo, creemos que esta plataforma será catalítica para producir tres efectos fundamentales: un cambio de mentalidad; colaborar en la creación de un entorno normativo propicio; y dar impulso a nuevas inversiones que permitirá que los jóvenes puedan tomar este camino azul, que los conducirá de la educación al empleo. 

Sabemos que usted tiene un interesante background como emprendedor social. ¿Cómo se enlazan estos dos mundos, el del emprendedurismo con el del pensamiento azul?

Muchas gracias por esta pregunta. Cuando asumió la presidencia del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim indicó a todo el staff que necesitábamos comenzar a pensar y a comportarnos de forma diferente. Para mí, esta fue una grata invitación porque mi background es el del emprendedurismo social, reconociéndome de hecho como un emprendedor serial. Creo que el emprendedurismo social y el modelo de empresa social son el eslabón faltante entre lo que tenemos hoy en el sector público y lo que tenemos en el sector privado. Promueve y facilita las alianzas público privadas en la sociedad civil logrando de manera encomiable la unión entre propósitos y recursos. Y, lo que me ha hecho muy feliz, es cómo el presidente del Banco Mundial alienta, anima y facilita esta noción de emprendedurismo social. Esto permitió a varias personas como yo, emprendedores puertas adentro del Banco y emprendedores sociales fuera de él, salir a buscar y generar proyectos en conjunto que permitieran la existencia de esta vinculación intermedia faltante entre el sector privado y el público. ¿Cómo podemos relacionar esto con Think Blue? Sabemos que para que la educación sobre los océanos se arraigue y tome real impulso ésta necesita ser innovadora. Los modelos, sobre todo los que encontramos en el sector público, no son suficientes. El sector privado tampoco ha tenido en consideración la sostenibilidad y ha privilegiado muchas veces el corto plazo. Por lo tanto, para ganar y beneficiarnos todos económica y socialmente necesitamos un nuevo paradigma. Y el modelo de emprendedurismo social nos permite facilitar y cocrear esta nueva realidad en la que gana el sector público, gana el sector privado, gana la sociedad civil y, sobre todo, gana la especie humana.