La formación en habilidades tecnológicas es uno de los puntos críticos para la reactivación de la economía y una apuesta segura por la competitividad del país tras la aceleración de la transformación digital. Un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), presenta el vínculo positivo que existe entre la adopción de las tecnologías digitales y el crecimiento de la productividad: un aumento del 1 % en las competencias TIC simples se asocia con un aumento del 2,5% en la productividad laboral, y un aumento del 1% en las competencias TIC complejas con un aumento del 3,7% en la productividad laboral.

Sin embargo, al tiempo que las economías se vuelven cada vez más digitales, el Foro Económico Mundial revela que sólo el 33% de los empleos que requieren competencias en áreas TIC son llenados a nivel mundial, y estima que la demanda de personas con estas habilidades aumentará un 77% en menos de una década.

Un hombre con barba cruzado de brazos en una oficina moderna

Por esta razón, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia y Microsoft crearon la estrategia de Semillero de Aprendices con la cual buscan contribuir a satisfacer esa demanda laboral, aportar a la recuperación económica inclusiva, la transformación digital y al empleo juvenil. Por medio de esta iniciativa los aprendices refuerzan sus habilidades tecnológicas en áreas fundamentales para la Cuarta Revolución Industrial tales como desarrollo de software, ciberseguridad, computación y servicios en la nube y analítica de datos, y generan un valor agregado para compañías que están buscando nuevos talentos.

“En el SENA estamos comprometidos con el desarrollo personal y profesional de nuestros aprendices por medio de una formación integral que facilite su inserción al mercado laboral; y para esto es fundamental tener una relación articulada con las empresas del país. Tenemos la meta de generar contratos de aprendizaje para 1.200 estudiantes de manera que puedan realizar una práctica empresarial en áreas del sector TIC, recibir un apoyo de sostenimiento durante el proceso y adquirir una primera experiencia laboral con la posibilidad de convertirse en un empleo permanente” expresa el director general del SENA, Carlos Mario Estrada Molina.

Los aprendices son escogidos a través del reto Microsoft Skills Challenge, por medio del cual se evalúan sus habilidades duras y blandas. Las empresas involucradas – que a la fecha suman más de 60 entre las que se encuentran compañías del ecosistema de partners de Microsoft, Bancolombia, Yamaha, Claro Colombia, Terpel, entre otras – hacen un diagnóstico de sus necesidades de talento humano y posteriormente seleccionan a los aprendices del Semillero para que realicen su contrato de aprendizaje y a su vez reciban certificaciones en las tecnologías de Microsoft.

Una mujer con lentes oscuros y gorra en el campo sostiene unas hojas y un bolígrafo

“Con esta alianza conjunta con el SENA y las principales empresas del país, buscamos empoderar a las personas y generar las capacidades que les permitan encontrar mejores oportunidades, ayudar a las empresas a formar el talento que requieren para su transformación digital. Esta alianza sin duda aportará a la competitividad de Colombia y contribuirá a que la reactivación económica sea inclusiva, que no deje a nadie atrás”, afirma Jaime Galviz, gerente general de Microsoft Colombia.

El programa ha sido todo un éxito. Cerca de 1.400 aprendices se encuentran desarrollando los retos en la plataforma Microsoft Skills Challenge con el fin de iniciar el proceso en el semillero y actualmente 257 ya cuentan con un contrato de aprendizaje en las empresas aliadas y comenzaron su inmersión y certificación especializada en Data Analytic y Ciberseguridad.

“Es gratificante para mi adelantar mis prácticas a través del contrato de aprendizaje con Sura, quien es mi patrocinador en este proceso académico. Me siento muy feliz que la empresa Microsoft haya llegado hasta mi corregimiento de Carraipía en La Guajira. Gracias al SENA por crear estrategias que apuntan a nuestro desarrollo personal y académico” manifiesta Jessica Alejandra Romero, una de las aprendices beneficiada del proyecto.