Comencé el bachillerato en Química en la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Arecibo y luego me trasladé al Recinto de Río Piedras de esta institución universitaria, donde lo culminé. La experiencia que obtuve al haber trabajado como estudiante subgraduada en un laboratorio de investigación científica me conquistó e influyó decisivamente para decidirme a continuar estudios a nivel graduado. El proceso en el que me encuentro para obtener un doctorado en la UPR me ha brindado la capacidad de crecer, no sólo como profesional, sino también como madre y como persona. Ha sido muy arduo, sin embargo, he encontrado el balance para ser exitosa. Para ello, he tenido el apoyo de mis mentores, por lo cual estoy muy agradecida. Ellos han sido clave en este proyecto de vida. 

La oportunidad de estudiar un grado doctoral en Puerto Rico, me ha ofrecido la oportunidad de viajar a México, Perú y Estados Unidos, representando a mi universidad en la comunidad científica. También he visitado escuelas y comunidades, para educar sobre ciencia y difundir la noticia que nuestra Universidad está accesible a quien así lo desee. He podido superar adversidades como huracanes, terremotos y pandemia gracias a mi grupo de apoyo, formado por mi hija y mi familia, así como mis amigos y mis mentores, quienes -luego de tantos años- se han convertido también en parte de mi familia.

Al terminar el doctorado en Filosofía de la Química, espero continuar un posdoctorado en la NASA. A los que aspiran a hacer estudios universitarios solo les digo que deben de ser determinados. Sólo se necesita tiempo y voluntad, sean gentiles consigo mismos, pero -sobre todo- persistentes en los procesos que los llevarán a su meta.  ¡Si fuese fácil, no sería divertido! Siempre ha sido un orgullo decir que soy producto de la educación pública de mi país… tengo la certeza de que el acceso a la educación nos define como pueblo.


La autora es estudiante de doctorado en Química en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.