Cinco razones para digitalizar las bibliotecas universitarias

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Las universidades son instituciones de conocimiento y juegan un papel clave en el desarrollo y crecimiento intelectual de un país. Pero en un mundo cada vez más globalizado y digital deben avanzar y adaptarse a los nuevos tiempos para conseguir ser pioneras en desarrollo digital y ofrecer así todas las herramientas necesarias a sus alumnos para un aprendizaje actualizado y eficiente.

Odilo, socio estratégico de Virtual Educa, es la solución líder de bibliotecas digitales inteligentes y de aprendizaje.

Un área imprescindible en toda universidad, es la biblioteca como el área que aglutina cientos de recursos encaminados a ayudar a los alumnos a alcanzar la excelencia educativa.

Y la biblioteca, también requiere una evolución hacia el mundo digital. Pero esto supone un proceso en el cuál no consiste únicamente en digitalizar los libros, sino que la universidad consiga llegar a ser digital. Y que los recursos bibliotecarios, estén alineados con las nuevas tecnologías.

  1. Perfil tecnológico de los alumnos (Nativos digitales). En el año 2018 más del 50 % de los jóvenes entre 15 y 24 años de edad consumieron el 90% de su tiempo en red a través de un dispositivo móvil. La gran mayoría de este tiempo invertido en red fue para mensajería instantánea (81,7%) redes sociales (77,5%) y consumo de música (65,2%). Esto, según las conclusiones del informe de la Sociedad Digital en España 2017 ¿Qué pasaría si las Universidades ofrecieran su catálogo en digital, con posibilidad de consulta móvil y con una amable experiencia de usuario?
  2. Los recursos digitales son un complemento a los recursos físicos. En ningún caso los recursos físicos (Libros en papel) van a desaparecer de las Universidades. Los libros digitales no deben verse como un enemigo, si no como un estupendo compañero de viaje para los libros en papel. Pudiendo disponer de un catálogo mixto, rico y variado. 
  3. El papel económico en los recursos digitales. Es indudable el ahorro económico que supone la compra de un libro digital en comparación con el libro físico. Este ahorro puede llegar a ser hasta del 80%, unido a la posibilidad de concurrencia (Varios lectores al mismo tiempo) y el no empeoramiento del recurso mediante su uso.
  4. Reducción de la necesidad de espacios físicos. La opción de disponer de un catálogo digital, permite a las Universidades aumentar sus recursos, sin ser necesario un aumento de los espacios físicos de biblioteca.
  5. Facilidad de acceso a la información. Las bibliotecas físicas siempre han desempeñado un papel fundamental en las Universidades respondiendo a las necesidades de los alumnos. Sin embargo, la búsqueda de los recursos específicos que necesitaba el alumno, en ocasiones podría convertirse en una quimera. Los nuevos catálogos digitales están centrados en la experiencia de usuario, y ya no solo es suficiente con disponer de los títulos en concreto , sino de hacer de la búsqueda algo sencillo y amable.