El 7 de abril, el programa de Educación del Diálogo Interamericano y Virtual Educa convocaron un seminario virtual en honor a José María Antón, secretario general de Virtual Educa y un líder visionario en la esfera de tecnologías educativas. El evento se centró en el legado de Antón y las posibilidades futuras de la educación virtual en el contexto de la crisis del Covid-19.

El webinar contó con la participación de Jorge Antón Jornet, hermano de José María Antón y gerente de Virtual Educa; Eugenio Severín, director ejecutivo de Tu Clase, Tu País; Elena García, directora de programación de Virtual Educa; Martha Castellanos, vicerrectora académica de la Fundación Universitaria del Área Andina; y Fernando Valenzuela, socio gerente de Global Impact EdTech Alliance. Este seminario fue moderado por Ariel Fiszbein, director del programa de Educación en el Diálogo Interamericano.

La situación mundial ha puesto en primera plana la discusión sobre las capacidades de la educación virtual en América Latina. Jorge Antón Jornet comenzó su intervención recordando a José María Antón como una persona que creía que “en este mundo, todo se puede hacer y todo es posible”. Antón fue pionero en su visión de la educación virtual y dedicó su vida a promover un mejor sistema de educación para el mundo. A través de viajes por todo el continente y en conjunto con una multitud de gobiernos, docentes y empresas, Antón hizo todo lo posible para darle una voz al movimiento virtual. Es más, Eugenio Severín señaló que el sueño de Antón era crear un sistema de educación más democrático e inclusivo para todos los estudiantes, especialmente en zonas rurales.

Martha Castellanos recordó la fuerza con que José María Antón veía, “todas las posibilidades que tenía la educación virtual para romper brechas sociales y económicas” visión que la ha acompañado durante su carrera profesional. En relación a la crisis actual, los panelistas discutieron sobre el doble desafío que enfrentamos: por un lado, desarrollar e introducir plataformas virtuales llegando a todos los estudiantes que lo necesitan y por otro lado, reducir la desigualdad entre los estudiantes en América Latina.

Durante los próximos meses, en las zonas urbanas con menor acceso a internet y las zonas rurales que no tiene conectividad estable, será difícil proveer la misma calidad de educación. El desafío no sólo es ampliar el acceso, reduciendo brechas, sino también dar una educación de calidad que tenga un poder transformador y de desarrollo humano, donde los docentes puedan crear modelos disruptivos de aprendizaje que desarrollen competencias blandas a través de nuevas formas de acercarse al conocimiento.

Severín planteó que las aplicaciones como WhatsApp, Facebook e Instagram presentan oportunidades para expandir la manera en que usamos la tecnología en la educación.

Fernando Valenzuela consideró que no hay una única opción que pueda apoyar a los estudiantes y las escuelas, hay que crear un balance entre las plataformas virtuales, la televisión, la radio, las guías de estudio y otros sistemas de enseñanza. Las distintas formas para integrar la tecnología a la educación en áreas con baja conectividad fueron exploradas en el documento, Transformando la experiencia de aprendizaje a través del uso de la tecnología educativa: Desafíos y oportunidades en América Latina desarrollo por el Grupo de Trabajo de Educación e Innovación del Diálogo.

La colaboración entre distintos actores desde el ámbito público y privado es fundamental para crear estos espacios digitales donde los docentes y los alumnos se encuentran. Un desafío, según Castellanos, es “cómo trabajar con sectores de la economía que se encontraban completamente distanciados … e invitarlos a transformar y hacer una realidad una educación a través de medios y herramientas virtuales”. Valenzuela explicó que la educación es un sistema complejo con muchos stakeholders y componentes que no le pertenece a solo un país o institución, por lo que todos deben participar con su mirada en el diseño del sistema educativo virtual. A través de asociaciones público-privadas, podemos integrar una nueva realidad con nuestra meta de una educación integral, de calidad y que prepare a los estudiantes para los desafíos del mundo actual.

El seminario concluyó con una discusión del futuro de la educación virtual en los próximos meses y años. En tiempos de crisis, Elena García resaltó el poder de esta educación virtual para redefinir el sistema y lograr alcanzar un lugar al cual no podríamos llegar con la educación tradicional.