El Banco Mundial, la Fundación Gates y el DFID unen sus fuerzas para mejorar la calidad de la educación en todo el mundo

El Banco Mundial, la Fundación Bill y Melinda Gates y el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID) anunciaron en el marco de la última reunión del Education World Forum una nueva alianza que desarrollará herramientas para que los Gobiernos puedan supervisar mejor la calidad de sus sistemas educativos; a su vez, esto permitirá que los encargados de la formulación de políticas adopten decisiones en tiempo real para garantizar que todos los niños logren aprender. Esta colaboración promoverá los objetivos del Proyecto de Capital Humano, un esfuerzo de alcance mundial para acelerar el aumento y la mejora de las inversiones en las personas con el propósito de lograr más equidad y un mayor crecimiento económico.

La alianza plurianual ofrecerá a los países un sistema integrado para controlar la calidad de los conocimientos impartidos y la medida en que los países avanzan hacia el logro de sus objetivos de política. El Banco Mundial encabezará la tarea de preparar las nuevas herramientas en el marco de un registro sobre la educación en el mundo pluridimensional, trabajando junto con expertos en educación y gestión institucional de todo el mundo. El registro se probará pronto en 13 países y se extenderá progresivamente a más lugares.

“Todos los niños deberían tener derecho a aprender a leer y escribir, de modo que adquieran la capacidad de pensar y las aptitudes necesarias para aspirar a un futuro próspero y mejor, tanto para ellos mismos como para sus comunidades. La ayuda del Reino Unido garantiza que millones de niños de todo el mundo puedan acceder a 12 años de educación de calidad, para contribuir a que desarrollen su potencial y ayudar a los países en los que viven a salir de la pobreza”, dijo Penny Mordaunt, secretaria de Desarrollo Internacional y promotora del Capital Humano del Reino Unido. “Nuestra alianza innovadora con el Banco Mundial y la Fundación Gates ayudará a los Gobiernos a analizar los datos empíricos para demostrar por qué los niños no están desarrollando estas aptitudes esenciales y entender qué inversiones pueden poner en práctica para mejorar sus sistemas educativos, e invertir en el activo más importante que poseen: su propia gente”, agregó.

Como se destacó en la reciente versión del Informe sobre el desarrollo mundial 2018, asistir a la escuela no es lo mismo que aprender, y buena parte del mundo está atravesando una crisis de aprendizaje. El objetivo de la nueva alianza es revertir esa crisis empoderando a los países con nuevos datos sobre los indicadores más importantes referidos a mejores resultados de aprendizaje. Estos indicadores abarcan tres dimensiones de diferentes niveles del sistema —calidad de la prestación del servicio, políticas y compromiso político con la educación— para permitir un seguimiento más holístico de los avances, es decir, a un nivel que actualmente no es posible alcanzar.

“Para hacer frente a la crisis es necesario mejorar la calidad de la experiencia educativa de cada niño”, dijo Jaime Saavedra, director superior de Educación del Banco Mundial. “Como la fuente de financiamiento para la educación más grande del mundo en desarrollo, el Banco Mundial se ha comprometido a respaldar la medición del aprendizaje de los alumnos y el desempeño de los sistemas escolares. Esto es clave para permitir que los encargados de la formulación de políticas vean qué aspectos del sistema están funcionando y cuáles necesitan ajustes”.

Para mejorar los sistemas educativos se requiere un enfoque de varios frentes: los niños deben estar preparados para aprender, los maestros deben alcanzar los objetivos de enseñanza, las escuelas deben contar con los materiales necesarios y la administración escolar debe proporcionar el liderazgo y la supervisión apropiados. A fin de lograr esto, las políticas educativas tienen que estar alineadas con los objetivos. Esta alianza proporcionará a los países datos fiables sobre el funcionamiento de todo el sistema educativo en relación con estas dimensiones, y señalará las brechas entre sus acciones y las mejores prácticas.

“La capacidad de leer de manera fluida en tercer grado es fundamental y respalda el aprendizaje en los grados superiores; por eso en el registro educativo se hace hincapié en el aprendizaje básico como resultado clave”, dijo Girindre Beeharry, director de Educación Mundial de la Fundación Bill y Melinda Gates. “El registro ofrece información práctica para abordar los principales obstáculos al aprendizaje en el sistema educativo; esto lo convierte en una herramienta valiosa para los encargados de la formulación de políticas que consideran necesaria una reforma”.

De esta manera, el registro sobre la educación en el mundo permitirá a los Gobiernos seguir los avances logrados con sus inversiones y reformas normativas para mejorar el aprendizaje, desde lo que sucede en el aula hasta las decisiones que se adoptan en las reuniones ministeriales. Proporcionará a los países los datos necesarios para tomar decisiones que tengan un impacto real en el aprendizaje de los alumnos, el fortalecimiento del capital humano y la posibilidad de que la próxima generación pueda alcanzar sus metas.

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