La Tercera Revolución Industrial (también conocida como la revolución digital) estuvo marcada por la electrónica y la tecnología de la información, la automatización de la producción y la globalización avanzada. Ha cambiado el modo en que las personas interactúan entre sí, ha cambiado el comercio, han cambiado comunidades enteras.

Sin embargo, todavía es difícil imaginar y extremadamente desafiante abordar los cambios que estamos comenzando a ver y el destino hacia el que nos dirigimos como resultado de la Cuarta Revolución Industrial. Gracias a la convergencia de nuevas tecnologías, incluidas la nanotecnología, la inteligencia artificial, la robótica, la genética y la impresión 3D, el cambio exponencial que trae consigo la Cuarta Revolución Industrial está modificando prácticamente todas las industrias del mundo.

Ninguna parte de la sociedad quedará al margen, y esto incluye el papel que tendrá el sector de la educación y del desarrollo de la fuerza laboral en la preparación de la población para el futuro del trabajo en este nuevo mundo.

El futuro del trabajo y el aprendizaje —y el modo en que ambos interactúan— se extiende a todos los aspectos de la sociedad. Sin embargo, el sistema actual de educación y desarrollo de la fuerza laboral, incluida la capacitación de habilidades, no logra seguirle el paso a las innovaciones del siglo XXI hasta la fecha y, si no hacemos algo, seguirá estando un paso atrás del ritmo de la innovación en el futuro. Si bien algunas instituciones educativas y programas individuales dentro de las instituciones se están adaptando en respuesta a los cambios de la fuerza laboral, la mayor parte del sector continúa siendo demasiado indiferente a las necesidades cambiantes de los estudiantes y trabajadores.

También persisten cuestiones como la asequibilidad de la educación superior y la desconexión entre la educación y las necesidades del mercado laboral. De acuerdo con el informe El futuro del trabajo del Foro Económico Mundial, para el año 2020, más de una tercera parte de los conjuntos de habilidades básicas necesarios para la mayoría de las ocupaciones estará compuesto por habilidades que aún no se consideran fundamentales para dichos puestos. Si bien esta necesidad de un cambio de paradigma en el aprendizaje puede parecer una obviedad para muchas personas, los puntos de vista en conflicto y los enfoques individuales para pensar soluciones muchas veces han producido focos de innovación aislados y no la transformación integral del sistema que se necesita para alcanzar el éxito.

El informe El Futuro del Trabajo y del Aprendizaje, elaborado por D2L, líder global en tecnología educativa, destaca la naturaleza cambiante del trabajo y el modo en que las sociedades deben adoptar modelos de aprendizaje nuevos o híbridos para permitir que las personas y economías prosperen de cara al futuro. Sin una transformación fundamental en la manera de pensar acerca del aprendizaje y el desarrollo de capacidades durante toda la vida, habrá personas, comunidades y economías enteras que se quedarán al margen.

Descargar el informe: El Futuro del Trabajo y del Aprendizaje

La investigación para el informe provino de un metaanálisis de fuentes académicas, debates con líderes de distintos sectores dentro del espectro del aprendizaje durante los Congresos ejecutivos de D2L en 2016 y 2017, y del trabajo de D2L durante 18 años con educadores, instituciones académicas, investigadores, estudiantes, expertos en tecnología y empresas dedicadas al aprendizaje.

D2L, socio global de Virtual Educa, es la creadora de Brightspace, la primera plataforma integrada de aprendizaje del mundo.

Asimismo, el informe busca profundizar el debate sobre la evolución del aprendizaje en el siglo XXI y sobre cómo podemos derribar barreras y transformar el aprendizaje de modo que todos tengan la oportunidad de alcanzar el éxito, y las economías estén mejor posicionadas para prosperar.

Prepararse para el trabajo no es el único propósito de la educación; sin embargo, es un tema que involucra a legisladores, educadores, académicos, empresas e individuos. Dados los drásticos cambios que se están produciendo actualmente como resultado de la Cuarta Revolución Industrial, podríamos argumentar que esta es una de las preguntas más importantes y una de las oportunidades más grandes de nuestra era.