Encuesta de la UNESCO: en 2021 se debe priorizar el diagnóstico en las escuelas de América Latina y el Caribe

En un marco en el cual la mayoría de los países de la región se encuentra en diversas situaciones de cierre parcial y evaluando el retorno a clases, la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), a través de su Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), dio a conocer los hallazgos de la encuesta A un año del comienzo de la pandemia: Continuidad educativa y evaluación en América Latina y el Caribe en 2021, la que se aplicó en marzo de 2021 y que fue respondida por 18 países de la región.

El instrumento contempló los sistemas educativos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Este sondeo resaltó que los países parecen tener claro que el 2021 debe ser un año en que se priorice el diagnóstico para conocer los efectos de la pandemia. Estas acciones serán fundamentales para dimensionar el impacto sobre los aprendizajes, coordinar apoyos pertinentes y tomar medidas adecuadas para subsanar las brechas y los retrocesos que se dieron en términos de calidad y equidad.

“La información recabada en este reporte nos permite conocer el estado de los sistemas educativos de la región con el fin de fortalecer acciones en la toma de decisiones para la respuesta a la pandemia. Asimismo, el foco hacia evaluaciones de diagnóstico debe ser una necesidad y un consenso en estos momentos para conocer el estado de los aprendizajes de los estudiantes, pues es fundamental conocer dónde están en su trayectoria educativa para apoyarlos y, con ello, hacer todos los esfuerzos para que nadie se quede atrás”, destacó Carlos Henríquez, Coordinador general del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO.

Hallazgos

«Conocer el estado de los aprendizajes de los estudiantes es fundamental para apoyarlos y, con ello, hacer todos los esfuerzos para que nadie se quede atrás», destacó Carlos Henríquez, coordinador general del LLECE.

Esta encuesta evidencia lo que la UNESCO ha señalado en otros informes: que la pandemia transformó a América Latina y el Caribe, la región con el cierre de escuelas más prolongado del mundo, con un promedio superior a los seis meses.

Hacia marzo de 2021, la mayoría de los países se encontraban en diversas situaciones de cierre total o parcial, pues varios de ellos entraron o estaban viviendo de lleno una segunda ola de COVID-19, y declararon tener problemas en infraestructura, conectividad, disponibilidad de elementos de higiene y protección y estándares mínimos de seguridad sanitaria.

El documento también exhorta a los países a ofrecer alternativas para aquellos estudiantes que permanezcan en modalidades remotas, a la vez de garantizar la seguridad de quienes asisten a clases presenciales.

En lo que respecta a las evaluaciones, el reporte evidencia que 14 de los 18 países encuestados tienen interés en generar diagnósticos respecto a los efectos de la pandemia en los aprendizajes, retomando las calendarizaciones suspendidas en caso de tener condiciones y profundizando en evaluaciones innovadoras como una vía para responder a las necesidades de los centros escolares y en los profesores para retroalimentar a los estudiantes en su trayectoria de aprendizaje. En ese sentido, se observa un uso creciente de la evaluación formativa en cinco países de la región, lo cual revela la importancia que se le ha ido dando a esta metodología que se enfoca en los procesos pedagógicos de cada estudiante de forma individualizada.

La encuesta señala también que es fundamental que estos instrumentos de diagnósticos sean pertinentes y sean aplicados a tiempo, y que se implementen con la flexibilidad suficiente de manera que no recarguen el sistema educativo innecesariamente, para un mayor aprendizaje y bienestar de todos los estudiantes de la región.

A N U N C I O