La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Fundación Carolina, con el apoyo del Gobierno de España, firmaron hoy un convenio que pone en marcha un programa de becas de 1 millón de euros para impulsar la movilidad académica entre los 22 países de la región.

El acuerdo fue suscrito por la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, y el director de la Fundación Carolina, José Antonio Sanahuja, en la sede de la SEGIB en Madrid.

La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, y el director de la Fundación Carolina, José Antonio Sanahuja, firman acuerdo para un programa de becas de 1 millón de euros | SEGIB

La línea de becas destinada a jóvenes investigadores/as de la región, será para los cursos 2019-2020 y 2020-2021, y en su concesión se dará prioridad a las mujeres y a las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) como formas de enfrentar las diferencias de género y los nuevos retos que plantea el mundo del trabajo.

Las becas SEGIB-Fundación Carolina serán para estancias cortas (3-6 meses) y supondrán un monto de entre 4.000 y 6.000 euros para cubrir viaje, alojamiento, manutención y seguro médico.

La primera convocatoria se abrirá el 9 de enero de 2019, y las personas interesadas podrán presentar sus candidaturas a través de la web de la Fundación Carolina.

“Este acuerdo es importante porque la Fundación Carolina es garantía de calidad, porque estas becas permitirán que estudiantes accedan a posibilidades de estudio que tal vez de otra manera no puedan acceder, además de contribuir a ofrecer oportunidades a mujeres en las disciplinas STEM”, dijo la secretaria general iberoamericana.

Las becas ya habían sido anunciadas por Grynspan y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, durante la XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que tuvo lugar en La Antigua, Guatemala, el 15 y 16 de noviembre.

Forman parte de un programa más amplio de la SEGIB, Campus Iberoamérica, que apuesta por el conocimiento y el talento como nuevo capital del mundo, e intenta mejorar la tasa de movilidad académica y laboral en la región, con la finalidad última de contribuir a la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Mientras que en Asia el 7% de los universitarios realizan algún intercambio internacional, en América Latina lo hace menos del 1% (el índice más bajo del mundo). La firma de este acuerdo pretende sumar esfuerzos para reducir esta cifra.