Educación inclusiva e igualitaria. Este es el objetivo que los Ministros de Educación de España y Portugal, Isabel Celaá y Tiago Brandão respectivamente, han destacado como las claves de la enseñanza post pandemia. Así lo han declarado en la inauguración del Virtual Educa Connect, un congreso internacional, que se celebra desde este martes hasta el jueves, y que reúne a unos 300 ponentes del ámbito público y privado de la educación y la tecnología para analizar el contexto excepcional derivado de la crisis sanitaria.

Durante estas tres jornadas se abordarán las necesidades educativas de cara a los próximos cursos, teniendo en cuenta el contexto cambiante y el papel que ha desempeñado la tecnología en los últimos meses. Así, los profesionales tratarán sobre la capacitación de los docentes, los cambios metodológicos y de evaluación o el nivel de conectividad de alumnos y profesores.

Celaá ha apuntado que los grupos más vulnerables de la sociedad son los que más han sufrido con la disrupción digital en la educación. Por este motivo, ha recordado que el Ministerio está desarrollando un plan de digitalización y que entregará 500.000 dispositivos electrónicos a centros y estudiantes. Además, ha apuntado que se está trabajando para atajar el déficit de banda ancha ultrarrápida en parte del territorio español, un 15% concretamente, un proyecto que va a beneficiar a 5,25 millones de estudiantes.

La crisis de la covid-19, aunque dolorosa, ha dado la oportunidad de replantear los sistemas educativos a todos los países. Tanto Celaá como Brandão han incidido en que este cambio “no puede dejar a ningún alumno atrás”, tampoco a los profesores, que han recuperado un papel central en la sociedad; ni a las familias, imprescindibles para el desarrollo de los alumnos. El ministro portugués ha advertido de que la educación a distancia, junto con otras circunstancias familiares únicas provocadas por la pandemia, pueden aumentar el abandono escolar y por eso es necesario atajarlo desde las primeras etapas educativas. En este sentido ha destacado el trabajo de su Gobierno para rebajar la tasa de abandono escolar temprano, que en 2002 era del 41% y hoy ronda el 11%. España encabeza la lista de países de la Unión Europea con un 17,3% frente al 10,6% de media.

Los secretarios de Estado de Educación de ambos países, Alejandro Tiana y João Costa, han protagonizado la primera mesa de debate junto a la senadora mexicana Beatriz Elena Paredes, en la que han continuado profundizando en los retos para la comunidad educativa. Tiana ha ahondado en la particularidad del sistema descentralizado español y ha apuntado que la función del Gobierno debe ser la de “coordinar” los planes de actuación.

El secretario portugués ha subrayado que la educación presencial es “insustituible” para la inclusión y por ello la tecnología debe “caer del pedestal” en el que está, si bien hay que aprovechar sus capacidades de manera eficiente. Paredes ha hecho algunas peticiones concretas, como que los organismos internacionales desarrollen análisis profundos de conectividad, que las empresas iberoamericanas inviertan en tecnología para la educación a fin de ser autosuficientes en este terreno o que el conjunto de países de esta región actualice sus relaciones, por ejemplo, creando un plan de igualación de títulos. “En este sentido tenemos un atraso notable, funcionamos todavía sobre la rigidez en el reconocimiento de grados que no se corresponde con esta revolución cibernética”, ha incidido.


Artículo publicado originalmente por El País. Lea el artículo original aquí.