Una profesora le preguntó a sus alumnos si sabían en qué año había comenzado la primera guerra mundial: uno de ellos buscó la respuesta en su celular y contestó correctamente. Mientras tanto, en otra parte de la Argentina, un joven recién egresado encontró trabajo en su computadora a través de un sitio de empleo. ¿Cuántas veces escuchamos sus historias? ¿No son, acaso, prácticas habituales en el mundo contemporáneo?

Mercedes Miguel @mechimiguel, secretaria de Innovación y Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación Argentina

La innovación tecnológica, que incluye la Cuarta Revolución Industrial, la internet de las cosas y la automatización, junto con otras transformaciones sociales como la globalización y los cambios demográficos, moldean la forma en que las personas socializan, comparten conocimientos y participan en sociedades cada vez más complejas, dinámicas y diversas en todo el mundo. El entorno cambiante de las nuevas economías digitales alberga oportunidades para mayor productividad y una mejor calidad de vida, pero también plantea desafíos importantes para el logro de un desarrollo humano integral, justo y sostenible.

A medida que las industrias se ajustan a estos cambios, la mayor parte de las ocupaciones experimentan transformaciones fundamentales. En un estudio realizado en los países miembros de la OCDE, más de uno de cada cuatro adultos reportó un desajuste entre su conjunto de habilidades que poseen actualmente y aquellas requeridas para realizar su trabajo. En efecto, se estima que para 2020, más de un tercio del conjunto de habilidades necesarias para la mayoría de las ocupaciones estará compuesto por aquellas que aún no se consideran cruciales para los trabajos de hoy.

En este contexto, la política pública educativa es prioritaria en la agenda. La educación es la base del desarrollo del conocimiento que les proporciona a los niños, niñas, jóvenes y adultos el conjunto de habilidades, competencias y valores necesarios para alcanzar su máximo potencial y construir una sociedad más justa, inclusiva y democrática.

Por iniciativa argentina, en 2018 será́ la primera vez que los representantes educativos de los países miembros del G20 se encuentren en una cumbre ministerial para abordar la educación y el futuro del trabajo para un desarrollo sostenible, a través del enfoque de aprendizaje inclusivo y permanente.

Hemos planteado un cambio de paradigma necesario y urgente para que la educación esté a la altura de las demandas del futuro. Por eso, tanto la agenda global del G20 como UNESCO 2030 y nuestra propia agenda educativa nacional reconocen la prioridad de las llamadas habilidades para el siglo XXI, que exigen a los sistemas educativos adaptarse a ellas y a oficios innovadores y creativos, para que los egresados sean ciudadanos participativos y conscientes de su contexto y del mundo, colaborativos, autónomos y, por sobre todo, seres plenos y con alta capacidad de agregar valor social en sus actividades.

Dentro de las habilidades, la alfabetización digital, la programación y robótica, las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), son consideradas como prioritarias, sobre todo alcanzando a niñas y mujeres para habilitar y garantizar el acceso a los mercados laborales más competitivos.

Proyectando los desafíos para el desarrollo de la Argentina, en diciembre de 2017 se alcanzó́ el consenso nacional de todos los ministros de Educación del país para acordar por unanimidad los criterios y lineamientos de una renovada “Secundaria Federal 2030”, la cual busca organizar una experiencia de aprendizaje más interdisciplinar, conectada a la vida de los estudiantes y a su contexto, que promueva la solución de problemas reales y ponga foco en proyectos que les representen un alto significado a la hora de aprender. El objetivo prioritario es garantizar la trayectoria gratificante, exitosa y equitativa en el acceso al saber de miles de jóvenes y erradicar la deserción escolar en la Argentina que, actualmente, presenta una tasa de egreso del 48% en tiempo y forma.

También estamos trabajando para que cada docente pueda tener más y mejores herramientas para enseñar en todas las escuelas argentinas. Llevamos adelante una estrategia de formación situada en cada rincón del país, con capacitaciones a maestros, profesores y directivos, y les ofrecemos cursos virtuales sobre diversas temáticas. Además hemos establecido una serie de acuerdos sobre qué debe saber, qué debe poder hacer y qué herramientas y habilidades van a necesitar los futuros docentes para ese mundo.

Dado que las políticas de habilidades y el futuro del trabajo tienen un impacto transversal en las economías y desarrollos sociales, su implementación requiere de un enfoque integral que involucre todas las áreas de gobierno junto a demás actores relevantes como el sector empresarial y la sociedad civil, para lograr este cambio de raíz en la formación de los docentes y el aprendizaje del futuro. Por eso, tanto al interior del gobierno como en la agenda internacional, trabajamos colaborativamente en políticas integrales entre varios ministerios y este año se realizará la primera reunión conjunta entre ministros de Educación y Empleo en el marco del G20.

Nos encontramos inmersos en transformaciones que requieren de nuevas formas de pensar, planificar y actuar. La educación, el diálogo, y la búsqueda de consenso productivo y continuo, son los pilares para asegurar un futuro equitativo y sostenible en nuestra amada Argentina y en el mundo del que somos parte.