Vivimos en una era atravesada por la tecnología y con la fuerte presencia de una ciencia que avanza y que nos exige caminar con ella. En esta búsqueda de progreso, la educación desempeña un rol fundamental y tiene por delante el desafío de que el crecimiento económico, social, cultural y tecnológico funcione de manera sinérgica. ¿En qué situación se encuentra la Argentina en materia de Educación? ¿Cómo compartir esta realidad con los jóvenes y sumarla a la educación? ¿Cómo construir capacidades humanas que se adapten a los retos del mundo actual? Estos interrogantes, entre otros, son los que el ministro de Educación de Argentina, Alejandro Finocchiaro, respondió al MAGAZINE.

Entrevista a Alejandro Finocchiaro @alefinocchiaro, ministro de Educación de la Nación Argentina

¿Cómo analiza, a grandes rasgos, el desafío de encabezar el Ministerio de Educación de Argentina?

Nuestro país tiene una deuda pendiente con sus habitantes y, como gobierno, estamos convencidos de que para saldarla es necesaria una educación que levante la vista, mire al horizonte y piense en el futuro. Cuando asumimos, contábamos con muy poca información sobre el sistema educativo. No sabíamos ni siquiera cuántas escuelas había en algunas de nuestras provincias. Entonces, nos pusimos como objetivo generar estadísticas educativas que nos permitan trabajar a corto, mediano y largo plazo para que Argentina pueda tener políticas públicas. Fue lo primero que hicimos porque no teníamos un punto de partida para comenzar a tomar decisiones. Hoy, la educación tiene que ser el factor número uno de movilidad social ascendente y una de las prioridades de gestión porque es la fuente de libertad de los ciudadanos y es el motor del desarrollo integral, económico, productivo, social y cultural.

¿Cuál es el panorama que encontraron?

Los primeros resultados mostraron algo que ya sabíamos, teníamos grandes deficiencias en temas claves como comprensión lectora y matemática. En un primer momento pusimos el foco en lengua y generamos diferentes políticas y un trabajo de capacitación masiva a docentes y directivos que se vió reflejado en las últimas evaluaciones Aprender 2017, a través de una mejora en el nivel secundario. Sin embargo todavía el desempeño en matemática permanece por debajo de lo deseado: cuatro de cada diez estudiantes del último año de secundaria reconocen solamente conceptos numéricos básicos y pueden resolver problemas simples de contenidos elementales.

También nos encontramos con temas pendientes sobre los que era necesario asumir los desafíos que imponen los cambios de época. Hoy, la tecnología digital ocupa un lugar muy importante en las vidas de los alumnos, docentes y toda la sociedad. El mundo evoluciona a una velocidad que hace cada vez más compleja la tarea de seguirle los pasos. Entonces, tenemos que pensar en los problemas de hoy, pero también intervenir para prever los problemas del mañana, aún sin conocerlos. Son demandas que todavía no existen, que van ser creadas por las nuevas generaciones pero que nosotros tenemos que anticipar para poder acompañarlas y también para garantizar igualdad de posibilidades.

La formación de perfiles profesionales nuevos surge a partir de las demandas emergentes y los cambios en la cultura del trabajo.

La formación profesional es esencial para cualquier Estado en crecimiento. En nuestro caso, primero realizamos un estudio para conocer qué perfiles profesionales necesita cada una de las regiones del país y así poder abordar de forma más efectiva la expansión de la educación superior en el territorio.

Este año publicamos el libro “Áreas de vacancia, vinculación, pertinencia y planificación del sistema universitario”. Esta publicación es fruto del gran esfuerzo de los integrantes de los equipos de los Consejos de Planificación Regional de la Educación Superior (CPRES), actores fundamentales para la articulación territorial entre la oferta académica y la demanda del sistema productivo, y un trabajo que, si bien fue publicado por el Ministerio de Educación, se realizó en conjunto con todas las regiones, con el Ministerio de Producción de la Nación y con las áreas de desarrollo estratégico de cada jurisdicción.

Este relevamiento sobre las áreas de vacancia ya está generando avances importantes. Por ejemplo, hace algunos días inauguramos, en conjunto con el gobierno provincial de Catamarca, una Tecnicatura Superior en Procesos Mineros que permitirá a la provincia contar con los profesionales para la industria del litio, que proyecta un crecimiento del 100% para el 2019. Hasta entonces, sólo el 2% de las carreras que ofrecía el sistema estaban orientadas al sector, por lo que logramos generar soluciones que son para mañana pero qué hacemos hoy. Es el futuro que empezó y le estamos dando forma. Para ello, necesitamos que nuestros jóvenes culminen sus estudios y que elijan una carrera que, además de darles un futuro, les sea afín y que los conecte con las áreas profesionales vacantes que hacen falta que cada uno de los rincones de nuestro país. Mediante el lanzamiento de Becas Progresar, la propuesta más amplia de becas sin precedentes en el país y en la región, lo que buscamos es, además de darle un futuro a nuestros chicos, garantizar el crecimiento de la nación.

Usted afirma que Argentina tiene escuelas del siglo XIX. ¿Cómo es la escuela que imagina? ¿En qué consiste el plan de educación digital que implementa?

La mayor porción de las escuelas del país se construyó en una etapa de oro de la educación argentina, donde se formaron chicos que fueron los cimientos para la construcción de la Patria. Pero luego, fue quedando en el olvido y como consecuencia hoy la escuela está muy lejos de lo que los chicos hacen fuera de ella. Aquella escuela estaba formada por argentinos e inmigrantes, gente que tenía distintas culturas y credos, por los hijos de quienes habitaban estas tierras mucho antes que llegaran los barcos europeos. Era una escuela diversa y esa es la esencia que no debemos perder y que debe estar presente en la escuela del futuro. La diversidad es una dimensión que nos atraviesa. Diversidad en términos de convivencia pacífica con el otro que es distinto a mi, pero que me enriquece, así como yo lo enriquezco a él. Diversidad en contra de la discriminación, cuyo fenómeno no es ajeno en el mundo de la tecnología. Asistimos a diario hechos de marginación también en el mundo de las redes sociales. Por eso, diversidad y tecnología son las dos características de la escuela del futuro para la cual estamos trabajando.

Estamos llevando adelante Aprender Conectados, que es el plan de educación digital con más alcance de la región porque abarca a todos los niveles obligatorios y a la formación docente. Tomamos como punto de partida el cambio de paradigma, desde el que entendemos que el acceso a la tecnología no es suficiente. Desde ya que es importante, y por eso entregamos diversidad de equipamiento a las escuelas -como los laboratorios de programación y robótica-, pero además estamos conectando con internet a toda la red educativa del país. Por otra parte complementamos con propuestas de formación para los docentes en ejercicio y los futuros docentes, mientras producimos nuevos contenidos educativos. Justo ahora estamos por lanzar unas series animadas, en las que los chicos de todo el país participaron para la creación de sus personajes.

¿Qué representa para la Argentina la realización del XX Encuentro Internacional Virtual Educa?

Es imposible pensar y desarrollar una política educativa en este mundo sin dialogar con las experiencias de otros países. Los cambios son globales y las políticas públicas son más efectivas con cooperación internacional. Estamos en un momento en el cual tenemos la oportunidad de contar lo que estamos haciendo, de recibir devoluciones que nos enriquezcan y de prestar atención a las buenas prácticas que están desarrollándose en otros puntos del mundo, pero no hacer una copia fiel de ellas, sino para trabajarlas y adaptarlas nuestra idiosincrasia, a nuestra cultura.