A través del Plan Integral de Educación Digital, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires busca integrar la comunidad educativa a la cultura digital y generar en los chicos y jóvenes las habilidades que les faciliten ser autores de su futuro. Para conocer más detalles sobre las estrategias de innovación educativa de la Ciudad, el MAGAZINE entrevistó a Santiago Andrés, Director General de Tecnología Educativa del Ministerio de Educación e Innovación.

Santiago Andrés @_santiagoandres, Director General de Tecnología Educativa de la Ciudad de Buenos Aires.

La Ciudad de Buenos Aires está decidida a crear una cultura educativa digital. ¿Cuáles son los principales avances y los desafíos todavía pendientes en este proceso de incorporar tecnología e innovación en el sistema educativo?

Desde la gestión pública trabajamos arduamente, día a día, para mantenernos actualizados y acompañar a la par los principales avances que nos propone la coyuntura tecnológica. Habiendo asumido el desafío de formar a una generación que se empleará en trabajos del futuro que aún no existen, nos propusimos ir más allá a través del Plan Integral de Educación Digital (PIED) que tiene por objetivo formar alumnos protagonistas del siglo XXI.

Si tengo que decir cuál fue el principal avance me quedaría con todo lo que significa el PIED. Costó mucho esfuerzo desarrollar este plan que desafía a la educación y propone nuevas oportunidades en los procesos de enseñanza de las escuelas de gestión estatal. El PIED incorpora las instituciones educativas a la cultura digital, brindándoles a los alumnos las herramientas para que desarrollen las competencias necesarias para desenvolverse en el mundo actual y puedan construir su futuro.

Las nuevas tecnologías bien aplicadas contribuyen a mejorar la calidad educativa. ¿Cuáles son las principales soluciones digitales que actualmente se están utilizando en las aulas de cada uno de los niveles educativos de la Ciudad? ¿Cuál es la respuesta de maestros, alumnos y padres?

Con el propósito de ofrecerles a los alumnos de la Ciudad de Buenos Aires igualdad de oportunidades y posibilidades impulsamos las iniciativas que forman el PIED. Este gran lineamiento, que mencioné anteriormente, está conformado por pilares fundamentales que hacen posible la Educación Digital en la Ciudad.

El comienzo de este desafío fue de la mano del Plan S@rmiento, una iniciativa que tuvo su prueba piloto en 2010 y que se implementó en toda la Ciudad en 2011. Nuestro gran desafío fue acompañar el desarrollo tecnológico y encontrar oportunidades para actualizar este programa y mantener su vigencia. Hoy, abarca a todo el Nivel Primario y propone un modelo de educación digital a través de la entrega de tablets para uso de alumnos de primer ciclo y de netbooks para los de segundo ciclo. La implementación de estos dispositivos digitales en los procesos educativos es acompañada por facilitadores pedagógicos, embajadores de la cultura digital en las escuelas, que guían y favorecen no solo el enriquecimiento de los procesos, sino también el diseño de contenidos curriculares con uso de las TIC. Además, los facilitadores están presentes en el diseño y la implementación de dispositivos de planificación, formación y acompañamiento para docentes, equipos de conducción, supervisores y familias.

Por otra parte, el desembarco de nuevas propuestas pedagógicas con nuevas tecnologías fue de la mano del Atelier Digital, un gabinete de carga móvil que contiene equipamiento tecnológico variado para uso en las salas. Todos los jardines cuentan con estas herramientas y el acompañamiento de docentes, juntos les brindan a los niños la posibilidad de crear una experiencia educativa explorando nuevos modos de entender y construir la realidad.

El PIED busca formar ciudadanos digitales responsables, se renueva y continúa integrando las prácticas escolares con la cultura digital.

Además, proyectamos la reconversión de los antiguos laboratorios de informática así es cómo surgieron los Espacios Digitales, una solución integradora que beneficia los aprendizajes en las distintas áreas pedagógicas. Se encuentran en escuelas primarias y secundarias, y se caracterizan por ser espacios de alta disponibilidad tecnológica.

Entendiendo que el lenguaje del futuro es la programación, desarrollamos iniciativas que en distintos momentos de su escolaridad les permiten a los chicos profundizar el conocimiento que ya adquirieron en la escuela. Así, Aprendé Programando les brinda a los alumnos de los tres últimos años del secundario conocimientos básicos de desarrollo de aplicaciones móviles, web y videojuegos para que puedan insertarse en la industria como desarrolladores frontend.

¡TODO ES PROGRAMABLE! Motores de búsqueda, juegos, planillas, calculadoras, robots, apps para celulares, programas de diseño, de edición de video, de efectos especiales. Aprendé Programando abre esta posibilidad a los alumnos de los últimos tres años del Nivel Secundario.

Sumamos Jornada Extendida con orientación en Programación que inicia a los chicos en programación de una manera lúdica y atractiva para formarlos como ciudadanos digitales y creadores de contenidos.

Estas estrategias permiten alcanzar otra meta, la de potenciar las vocaciones científico-tecnológicas de los jóvenes a través de distintos trayectos de capacitación en nuevas tecnologías.

Así, continuamos en este gran desafío que es acompañar a los chicos en su formación para que cuenten con las herramientas que les permitan construir su futuro.

La formación de los docentes es clave a la hora de incorporar exitosamente prácticas innovadoras en las escuelas. ¿Qué estrategias de formación continua ha desarrollado la Ciudad con el uso de tecnología? ¿Con qué resultados?

El Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad tiene entre sus principales objetivos garantizar la calidad educativa. Para lograrlo, brinda la infraestructura y acompaña a los docentes a través de diversos dispositivos de formación que aportan herramientas innovadoras para educar a los chicos.

En Tecnología Educativa tenemos el desafío de guiar a los docentes en la implementación de las TIC para enriquecer los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Para lograrlo, desde el comienzo del PIED generamos dispositivos de formación y acompañamiento. Los facilitadores pedagógicos, como mencioné anteriormente, son los referentes de la cultura digital en las escuelas. Ellos guían y favorecen el diseño de contenidos curriculares con uso de las tecnologías digitales.

Nuestra premisa es ocuparnos no solo de disponibilizar equipamiento, sino de acompañar a la escuela en su incorporación al mundo de las TIC, brindándoles a los docentes y a los alumnos las herramientas necesarias para que desarrollen las competencias de educación digital propias del siglo XXI. De esta manera, implementamos talleres, acciones y estrategias en tres líneas: seguridad en internet, alfabetización digital y pensamiento computacional. Además, generamos dispositivos de planificación, formación y acompañamiento para docentes, equipos de conducción, supervisores y familias.

Robótica, programación, aulas invertidas, aprendizaje colaborativo, nuevos conocimientos y habilidades son temáticas que suelen debatirse en encuentros como el que propone Virtual Educa. Con su experiencia en el área tecnológica, ¿cuáles serían tres aspectos que debe conservar la Escuela, más allá de las transformaciones que hoy coincidimos todos como necesarias?

En este contexto de continuo cambio, creo que es esencial que la escuela conserve la calidad educativa, su proyección hacia el futuro y la igualdad de oportunidades.

El eje principal de nuestro trabajo es preparar a los alumnos para sus vidas. Para ello, es indispensable que nos centremos en revisar permanentemente la currícula, estando atentos al surgimiento de nuevos conocimientos y destrezas en la búsqueda y tratamiento de la información, además de estar siempre alertas a las nuevas posibilidades que las tecnologías digitales ofrecen y las necesidades que presentan las instituciones.

Con la mirada puesta en el futuro de los chicos, debemos implementar iniciativas que los acompañen y potencien en el desarrollo de competencias que les permitan construir su camino. Nuestro objetivo final es que todos los chicos tengan igualdad de oportunidades para aprender y, de esta manera, las mismas posibilidades para construir un futuro que los haga protagonistas.